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Los animales y la vestimenta

¿QUÉ ES EL CUERO?

Se llama cuero a la piel de los animales cuando ha sido curtida para hacerla útil para confeccionar ciertos productos para los seres humanos. Las diversas sustancias químicas del curtido hacen que las pieles sean duras, menos flexibles y a menudo gruesas y se usan para hacer guantes, zapatos, ropa, cinturones, bolsas, carteras, portamonedas, asientos, sofás, etc.

Las vacas, los cerdos, los caballos y otros animales son los más utilizados para hacer cuero. La mayoría de los animales son utilizados también para ser comidos. Después de llevar una vida miserable en las granjas industriales en condiciones de hacinamiento, sufriendo amputaciones de las colas y de los cuernos y castraciones, o el marcaje sin anestesia (práctica que todavía se hace en Brasil para fabricar los zapatos de piel que llevamos aquí), son enviados al matadero donde viven los últimos momentos de su vida rodeadas de los gritos de miedo y dolor de sus compañeras y compañeros.

¿QUÉ ANIMALES SE USAN?

Las vacas y los toros, estos gigantes amables, son animales muy inteligentes, amistosos y sensibles que pueden recordar cosas durante mucho de tiempo.

Las vacas tienen amigas y se quieren mucho entre ellas. Dentro de su grupo, cada una de ellas sabe cuál es su lugar y no rompen las normas. Pero cuando alguna de las vacas hace una mala pasada, el resto se acuerdan y ya no son tan amigas.

Entienden las relaciones causa-efecto. Por ejemplo, pueden aprender como empujar una palanca para hacer funcionar una fuente para beber cuando tienen sed o abrir un cerrojo para salir del lugar donde están encerradas. Y cuando encuentran la solución a un desafío se emocionan igual que tú.

Las vacas también son madres muy cariñosas y protectoras con sus crías, incluso hacen turnos de niñera entre las amigas para cuidar de los y las hijas. Y si se les despista una becerra pueden incluso saltar las vallas para ir a encontrarla. Unas madres excelentes ¿verdad?

Pueden vivir entre 20 y 25 años, pero la realidad es que en las granjas las matan hacia los 6 o 7 años, cuando ya no tienen suficientes fuerzas para tener más hijas e hijos y dejan de ser productivas.

¿CÓMO LOS TRATAMOS?

A la mayoría de vacas, caballos y cerdos a los que les sacarán la piel para hacer cuero los han criado para producir carne y leche. Las condiciones de vida en las granjas son bastante horribles. Viven confinados, sin suficiente espacio ni luz natural. Los terneros son separados de sus madres a los pocos días de nacer, y son encerrados, hasta que tienen unos cuatro o cinco meses, en unos cubículos con poco espacio, para que sus músculos sean muy blandos y blancos, pasado ese tiempo, los llevan al matadero. Las vacas adultas cuando ya no producen las cantidades de leche que los ganaderos quieren son enviadas al matadero.

De camino al matadero los animales pasan mucho miedo y a menudo, durante el viaje que, a veces es muy largo, no les dan agua ni comida.

¿QUÉ PASA CON EL MEDIOAMBIENTE?

Los procesos de preparación o curtimiento de la piel pueden crear diversos problemas para el medio ambiente.

En primer lugar, se produce una gran cantidad de residuos sólidos. El curtido de cada tonelada de cuero produce una media de alrededor de 450 Kg de recortes de piel. En segundo lugar, se produce un volumen elevado de efluentes (líquidos que se filtran las corrientes naturales de agua) contaminados con sustancias tóxicas como el aluminio, el sulfuro de cromo y la sosa cáustica.

Finalmente, la curtición  de una tonelada de cuero requiere alrededor de 50 metros cúbicos de agua, que al acabar el proceso contiene varias sustancias contaminantes. Si estos residuos sólidos y líquidos no se tratan adecuadamente antes de su vertido, producen una contaminación considerable.

Los diferentes tipos de productos químicos utilizados en los procesos de curtido pueden ser una fuente importante de contaminación si se vierten directamente y sin ningún tratamiento en el agua superficial o en las aguas residuales. El sulfuro crea problemas de olores que pueden dar lugar a dolores de cabeza y náuseas.

La explotación de los animales que se usan para hacer cuero degrada los espacios naturales en los que son criados. Algunos países permiten la desforestación de selvas y bosques en su territorio para hacer pastos, y en zonas áridas la degradación del suelo para la compactación de la tierra, que lleva a la erosión y a la desertización.


 

¿QUÉ PASA CON LOS DERECHOS HUMANOS?

Como en los países con más recursos económicos hay más control sobre  la contaminación y hacen pagar más dinero a las empresas para depurar los derrames y gestionar los residuos tóxicos, estas empresas se marchan a países más pobres donde la normativa ambiental prácticamente no existe y se instalan allí, contaminando ríos y tierras e intoxicando personas humanas y animales.

El 85% del cuero que empleamos en Cataluña y en España para hacer zapatos, sin contar todo el cuero que se usa para chaquetas, cinturones, bolsas, sofás, etc,  se produce en Brasil, en partes de la selva que se desforesta con el único propósito de criar vacas. Después estas pieles se envían a la India para que sean curtidas y tintadas, y las envían a países asiáticos donde confeccionarán el calzado que acabará en las zapaterías europeas y americanas.

Las condiciones laborales de los y las trabajadoras son muy malas. Hay muchas fincas en las que se practica la esclavitud. Engañan a las personas pobres con promesas sobre el trabajo que no se cumplirán para llevarlas a lugares desconocidos de los que no pueden huir y las hacen trabajar muchísimas horas sin casi descanso. En estas condiciones, las y los trabajadores pueden recibir una paliza por quejarse o no hacer lo que se les ordena de forma injusta. Con los sueldos tan pequeños que les pagan pasan hambre, no pueden ir al médico cuando están enfermas y los accidentes mortales en el trabajo se repiten diariamente.

Los ácidos y metales pesados, como óleos a base de cianuro, derivados del alquitrán, el formaldehído y las sales minerales, con las que se trata el cuero en las curtidurías, han sido relacionados con la leucemia que sufren trabajadoras y trabajadores o personas de áreas vecinas de la industria.

Las largas y agotadoras jornadas de trabajo, los salarios ridículos que no permiten prácticamente ni alimentarse como es debido, ni evitar los abusos físicos y psicológicos y las inexistentes medidas de seguridad laboral son comunes en todas las empresas.

¿QUÉ ES LA LANA?

La lana es el pelo de las ovejas y otros animales como la vicuña, la alpaca, la llama, la cabra y el conejo angora. Pero la mayoría de lana que utilizamos es de oveja. Para obtener suficiente lana de cada oveja, los seres humanos han cruzado diferentes razas hasta conseguir las que más lana dan.

Este pelo sirve a los animales para protegerse del frío y del calor. En la naturaleza lo mudan dos veces el año. En cambio, las especies explotadas por los humanos no pierden el pelo, de esta forma se lo pueden cortar una o dos veces el año para usarlo en la confección de ropa.

Algunas razas de oveja tienen tanta lana que, entre los pliegues de la piel y con el sudor que se les acumula, se hacen madrigueras de parásitos y bacterias que provocan que aumenten los riesgos de sufrir enfermedades e infecciones. Una de estas puede ser la miasis, una infección de la piel causada por larvas de mosca que encuentra el mejor nido para depositar sus huevos en la piel de las ovejas.

¿QUÉ ANIMALES SE USAN?

Las ovejas son animales gregarios, dulces y sensibles, emocionalmente complejos y muy inteligentes. Establecen relaciones íntimas con sus crías y otros miembros de su comunidad puesto que permanecen en sus grupos para protegerse de los peligros. A las ovejas les gusta la proximidad y por ello, duermen acurrucadas las unas con las otras. A los y las pequeñas, sus madres les dan caricias y besos de oveja.

Pueden distinguir entre las diferentes expresiones de otros animales y pueden detectar los cambios en los rostros. Reconocen y distinguen entre al menos 50 individuos diferentes y recuerdan acontecimientos e imágenes durante un periodo de hasta dos años. Las ovejas no olvidan fácilmente, esto hace que puedan recordar y revivir una situación traumática durante mucho tiempo. También expresan sus emociones de manera visible tal y como hacemos nosotros.

Las ovejas establecen fuertes vínculos afectivos con su grupo social y su familia. Sienten mucho miedo cuando son separadas del grupo o cuando se les acerca un extraño. Cuando no pueden ver a miembros de su grupo se les acelera el corazón como cuando nosotros tenemos miedo.

¿CÓMO LOS TRATAMOS?

Se tiene que esquilar a las ovejas para conseguir su lana. Normalmente, se las esquila una vez al año, antes del verano. En zonas más templadas, se las puede llegar a esquilar hasta dos veces el año.

Las ovejas son muy miedosas y cuando las cogen para esquilarlas, que es como se llama a cortarles el pelo, sufren mucho. Algunos esquiladores van al grano y no prestan atención a si les cortan la piel o les hacen daño sujetándolas mientras las trasquilan. Ver vídeo.

La técnica de la esquila les puede provocar heridas. Hoy en día la esquila solo se hace con máquinas eléctricas. Se empieza por el vientre, siguiendo por las extremidades y acabando por el cuello y la cabeza.

El corte que hacen las máquinas de esquilar deja a la piel del animal sin grasa y desprotegida contra el sol, la lluvia y el viento. El cuerpo de la oveja tarda aproximadamente 20 días en reconstruir la estructura de la lana y la protección con grasa.

¿QUÉ PASA CON EL MEDIOAMBIENTE?

La producción de lana para nuestras piezas de abrigo, como los jerséis, abrigos y mantas, causa problemas al medio ambiente en los lugares en los que están las ovejas, vicuñas o las llamas y las fábricas de hilos y tintes.

La lana, antes de llegar a ser un jersey calentito y colorido, ha tenido que pasar por unos procesos que consumen mucha agua y producen unos residuos que son difíciles de tratar, sobre todo en grandes cantidades.

La explotación de los animales que se usan para hacer lana degrada los espacios naturales en los que son criados. Algunos países permiten la desforestación de selvas y bosques en su territorio para hacer pastos, y en zonas áridas la degradación del suelo para la compactación de la tierra lleva a la erosión y la desertización.

El lavado de la lana cruda necesita mucha agua para poder sacar toda la suciedad que lleva enredada y eso genera gran cantidad de contaminantes. En esta agua residual proliferan los microorganismos que consumen tanto oxígeno que casi no dejan para los peces y las plantas, que acaban muriendo. El teñido de la lana, también emplea mucha agua, además los colorantes y productos utilizados en este proceso, normalmente contienen sustancias tóxicas como fenoles, metales pesados o sulfuro.

¿QUÉ PASA CON LOS DERECHOS HUMANOS?

Como en los países con más recursos económicos hay más control sobre la contaminación y hacen pagar más dinero a las empresas para depurar los derrames y gestionar otros residuos tóxicos, estas empresas se marchan a países que tienen poco dinero donde la normativa ambiental prácticamente no existe y se instalan allí, contaminando ríos y tierras e intoxican animales y personas.

Con el agua contaminada y cada vez más escasa, las personas humanas y los otros animales que viven en las zonas contaminadas, tienen que vivir en condiciones poco higiénicas que les causan problemas de salud y que las enferma con más frecuencia.

¿QUÉ ES LA PIEL O EL PELO DENSO?

Hay animales que tienen toda la piel de su cuerpo completamente recubierta de un pelo denso, suave y prieto para protegerse del frío, del calor o de la humedad. Este pelo es tan suave y bonito que hay algunas personas que lo quieren para ellas y se piensan que el llevarlo encima las hace ser más guapas y más “guays”. No piensan en cómo viven y cómo mueren los visones, los zorros, los conejos, las focas o las chinchillas que se utilizan en peletería.

¿QUÉ ANIMALES SE USAN?

VISONES

Son unos pequeños mamíferos carnívoros que viven cerca de ríos y lagos. La natación es su deporte preferido y pueden zambullirse hasta 15 metros en una sola inmersión. En cautividad no tienen nada, no los dejan que naden, solo pueden dar vueltas dentro de la jaula.

ZORROS

Son primos de los perros. Viven en familia mientras dura la crianza de los cachorros y, después, se independizan. Son muy avispados y juguetones. Les gusta tanto jugar que a veces lo hacen con perros y gatos.

CHINCHILLAS

Pertenecen a la familia de los roedores. Son unos animales muy activos, con mucha picaresca y muy sociables, que pueden vivir hasta 15 años en la naturaleza. Son muy charlatanes y se pueden pasar toda la noche “hablando” con chirridos, ladridos y crujidos. También son tímidos y sensibles.

CONEJOS

Los conejos son animales muy sociables a los que les gusta mucho mordisquear. Hacen sus madrigueras cavando en la tierra y siempre las mantienen limpias y ordenadas.

FOCAS

Las madres establecen un vínculo muy fuerte con sus crías, se reconocen entre sí por el sonido y por el olor. Las madres amamantan a sus crías durante unos días antes de salir al mar para alimentarse, dejándolas en un grupo entre tres y cinco días, como si estuvieran en la escuela. Cuando las madres vuelven, gritan con su ladrido para que sus criaturas les respondan y se puedan encontrar.

NUTRIAS

Se sienten más a gusto en el agua que en tierra firme. Pueden permanecer sumergidas hasta seis minutos. Son muy juguetonas y capaces de utilizar piedras para abrir los caparazones de los cangrejos y erizos que se comen.

¿CÓMO LOS TRATAMOS?

La mayoría de animales destinados a convertirse en ropa viven en granjas, dentro de unas pequeñas jaulas con rejas en el suelo para que los excrementos caigan a una plataforma y no se les ensucie la piel. Encerrados sin casi poder moverse, aburridos y tristes por la falta de libertad para poder hacer su vida, sufren un gran estrés y acaban haciéndose daño a ellos mismos o a los compañeros de jaula. Cuando llegan a unos 7 meses de vida ya tienen la piel los suficientemente bonita y gruesa para venderla y son enviados al matadero.

Los métodos que se suelen utilizar son siempre los que salen más económicos sin dañar la piel. Todas las formas de matar son injustas, muy crueles y hacen sufrir muchísimo a los animales.
También obtienen piel de animales salvajes que capturan por medio de trampas en las que quedan atrapados por las patas, la cabeza, el vientre o el morro. A veces los animales consiguen escaparse de la trampa mutilándose. Al quedar heridos suelen acabar muriendo por infecciones o siendo víctimas fáciles de sus depredadores naturales. Los que no consiguen liberarse del cepo, pueden pasar días antes de que se venga a revisar la trampa y sufrir una muerte larga y agónica.
 

¿QUÉ PASA CON EL MEDIOAMBIENTE?

La huella ecológica de las explotaciones peleteras es de las más grandes de la industria del textil. El agua y la tierra de los alrededores de las granjas y las curtidurías se ven afectados por el alto contenido en fósforo y nitrógeno de los excrementos de los animales enjaulados y por los productos químicos nocivos que se usan para tratar la piel.

La alimentación de los animales carnívoros a los que se asesinará para arrebatarles su piel también provoca un impacto ambiental importante. En el caso de los abrigos de piel de visón hacen falta 11,4 visones, que han ingerido en total 518 Kg de carne y pescado. Lo que representa una contribución al cambio climático equivalente a que condujéramos un coche 1.250 Km.

La caza con cepo mata de forma indiscriminada a cualquier animal que caiga en la trampa. Algunos de ellos son crías que no llegarán a hacerse mayores ni a tener descendencia, tal y como las hembras embarazadas que matan en estas trampas.

Otra de las problemáticas ambientales de las granjas peleteras son los asentamientos de animales de las explotaciones en los espacios naturales cercanos, que desplazan a las poblaciones autóctonas (ver aquí). Son muchos los animales que se adaptan al nuevo medio una vez consiguen escabullirse de las jaulas debido al manejo torpe, las pocas medidas de seguridad, los accidentes debidos a inundaciones, incendios o tormentas en granjas poco preparadas para resistirlos, por el abandono de la granja por parte de sus explotadores y, en contadas ocasiones, por acciones de liberación.

¿QUÉ SON LAS PLUMAS?

Los patos y los gansos son las principales especies explotadas para obtener plumón. En su hábitat natural, viven en parejas o en grupos con fuertes lazos de amistad y migran juntas a centenares de kilómetros cada año. Cuando vuelan lo hacen en formaciones de forma que reducen la resistencia al aire y les resulta más eficiente, de hecho, pueden llegar a volar a una velocidad de 95 Km por hora.

Los patos son aves sociales que disfrutan estando con otros compañeros. Se pasan los días buscando comida entre la hierba y en la superficie del agua y duermen juntos durante la noche. Les gusta la tranquilidad y huyen a la mínima señal de peligro.

Los gansos son animales muy colaborativos y trabajan juntos para lograr los objetivos del grupo. Se organizan de forma que los integrantes del grupo tengan las mismas responsabilidades y tareas, en la ayuda mutua y en no dejar a nadie atrás. Se comunican constantemente para mantenerse informados de todo lo que hacen y para darse ánimos durante la migración.

Los gansos se aparejan de por vida, y si la pareja muere, tienen un tiempo de luto tal y como lo tenemos los seres humanos. Los patos y gansos son también grandes madres y padres. Llevan a sus patitos a los mejores lugares para nadar y comer, aunque estén lejos del nido. La madre se saca con mucho cuidado su plumón por arropar a sus huevos y mantenerlos protegidos y calentitos.

¿CÓMO LOS TRATAMOS?

Las aves utilizadas por sus plumas no llegan a nadar en lagos, ni a volar con sus amistades, ni pueden alimentar a sus crías. En vez de esto, a menudo viven en cobertizos sucios, amontonadas, sin ver la luz del sol ni respirar aire fresco, hasta que son llevadas al matadero para obtener su carne y sus plumas.

Sin embargo, hay algunas granjas que quieren aprovechar más las plumas y, por ello, las quitan de animales vivos arrancándoles las plumas en vida cada 6-7 semanas. Si durante el proceso les hacen heridas en la piel, no se les da medicación para el dolor y las dejan hasta la próxima vez que les arranquen las plumas. Algunas aves no se recuperan del trauma que supone y mueren. Este método se llama plomada en vida y está prohibida por ley. A pesar que arrancar las plumas en vida está prohibido en la Unión Europea, se sospecha que la creciente demanda está convirtiendo esta práctica ilegal en rutinaria.

Otra forma de conseguir el plumón consiste en tomar las plumas en el momento de la muda mediante un cepillado para sacar las plumas o el plumón que están a punto de caer. Como la muda no la hacen todas las aves a la vez ni tampoco se lleva a cabo en todo el cuerpo, es frecuente arrancar en vida algunas plumas que no estén listas, provocando dolor y heridas en la piel.

Los procesos de obtención de plumas en vida se hacen a la fuerza y no es extraño que algunas aves acaben con alas y patas rotas.

INTRODUCCIÓN

"Qué zapatos más bonitos llevas!". "Me han regalado un anorak súper calentito”. "La yaya me ha hecho este jersey de lana para el frío". “Mira qué ribete más suave tiene la capucha”. Son frases que decimos sin pensar con qué materiales han hecho los zapatos, el anorak, el jersey y el ribete de la capucha. El cuero, las plumas, la lana y la piel son partes del cuerpo de los animales que usamos para vestirnos, calzarnos, abrigarnos y llevar nuestras cosas como las mochilas, las bolsas o las maletas. La buena noticia es que podemos vestirnos, abrigarnos, calzarnos sin tener que utilizar la piel ni el pelo de ningún animal.

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